No cabe duda que las ciudades necesitan de abundantes árboles, no solamente para atrapar el anhídrico de carbono de los automóviles sino también por la estética de sus calles y avenidas.

En el Barrio predominan actualmente tres especies de árboles: roble sabana (flor blanca y rosada), hisopo (el de flor roja alargada) y casco de venado (de flor blanca o rosada, como los que están  al costado sur y norte de la Iglesia de Fátima).  Estos dos últimos no crecen demasiado y los técnicos de la Municipalidad recomiendan sembrarlos en el lado de la calle donde están los cables de luz y teléfono. Los robles sabana con los años se hacen exuberantes y la recomendación es ubicarlos en el borde de la calle donde no hay cables. Una observación importante: estos árboles no dañan ni levantan las aceras salvo después de décadas de vida.

En los últimos dos años, la Asociación con apoyo de la Municipalidad, ha sembrado en calles y avenidas 60 árboles de dichas especies, y algunos vecinos han hecho lo propio.

Instamos a los residentes del Barrio, a los propietarios de oficinas y comercios a que siembren un árbol frente de su casa o establecimiento, y si lo tienen, y es pequeño, que lo rieguen durante el verano. La mejor época de siembra es a principios de la estación lluviosa.